
Causas:
En regiones industriales, partículas minúsculas de polvo o cenizas expulsadas por las chimeneas de las fábricas pueden posarse sobre el vehículo y fijarse a la pintura. La pintura seca pasa a ser rugosa al tacto y las partículas pueden llegar a ser perfectamente visibles. Aunque este problema no esté relacionado con la pintura o la aplicación de la pintura necesita ser reparado.
Remedio:
Cuando las partículas no han penetrado aún en la capa de pintura, éstas pueden ser eliminadas con un suave lijado y pulido.
Una contaminación más seria únicamente puede ser eliminada con ácido oxálico.
Nota:
El ácido oxálico es venenoso. Evite cualquier contanto con la piel y los ojos. Utilice gafas y guantes protectores.